¿El seguro de hogar cubre las humedades dentro de casa?
jueves 19 feb 2026

Sí, en Colombia el seguro de hogar puede cubrir las humedades dentro de la vivienda, pero únicamente cuando se originan por un evento accidental incluido en la póliza, como una fuga de agua, rotura de tuberías o filtraciones repentinas. Generalmente no están cubiertas cuando aparecen por condensación, falta de mantenimiento o problemas estructurales antiguos.
Antes de asumir que tu póliza responderá, lo más recomendable es comparar seguros de hogar y revisar las coberturas reales de daños por agua para evitar pagar reparaciones de tu bolsillo.
La clave no es la humedad en sí, sino la causa que la provoca.
¿Cuándo cubre el seguro de hogar las humedades?
El seguro solo responde cuando la humedad proviene de un evento accidental cubierto.
| Origen de la humedad | ¿Lo cubre el seguro? | Motivo |
|---|---|---|
| Rotura de tubería | Sí | Daño por agua cubierto |
| Fuga accidental en baño o cocina | Sí | Siniestro incluido |
| Filtración desde vivienda vecina | Sí | Responsabilidad civil |
| Lluvia por ventana abierta | No | Negligencia |
| Condensación por mala ventilación | No | Falta de mantenimiento |
| Humedad estructural antigua | No | Problema previo |
Esta diferencia es la que determina si la aseguradora paga o rechaza la reparación.
¿Qué daños por humedad sí paga realmente el seguro?
Cuando el origen está cubierto, la póliza suele asumir:
- Reparación de la tubería o fuga que causó el daño.
- Arreglo de paredes, pintura, enchapes o pisos afectados.
- Secado y saneamiento de muros y techos.
- Daños en muebles o electrodomésticos afectados por el agua.
Todo dentro de los límites económicos contratados.
¿Qué humedades no cubre el seguro de hogar?
En la mayoría de pólizas quedan excluidas las humedades causadas por:
- Condensación por ventilación insuficiente.
- Filtraciones por techos, terrazas o fachadas sin mantenimiento.
- Impermeabilización deteriorada con el tiempo.
- Daños antiguos o progresivos no reparados.
En estos casos, el costo de la reparación corresponde al propietario del inmueble.
¿Cómo decide la aseguradora si paga o no la humedad?
El proceso habitual suele ser:
- Un perito revisa el origen del daño.
- Se verifica si la causa está cubierta en la póliza.
- La compañía repara directamente o indemniza económicamente.
Si la humedad se debe a mantenimiento o condensación, el siniestro normalmente no es cubierto.
¿Cuánto paga el seguro de hogar por una humedad?
El valor depende del origen del daño, del capital asegurado y de los límites de cobertura, pero en fugas de agua cubiertas los costos habituales suelen estar en rangos como:
- Reparación de tubería oculta → cubierta por el seguro
- Secado, resane y pintura → incluidos en la indemnización
- Costo total aproximado → entre $600.000 y $1.500.000 COP, asumido por la aseguradora
Si la humedad proviene de condensación o falta de mantenimiento, el seguro normalmente no paga.
¿Qué debe cubrir tu póliza para que pague una humedad?
Para que exista indemnización real, la póliza debe incluir:
- Cobertura de daños por agua.
- Búsqueda y localización de fugas.
- Capital suficiente para reparar estructura y acabados.
- Ausencia de exclusiones por filtraciones o mantenimiento.
Sin estos elementos, muchas reparaciones terminan pagándose de tu bolsillo.
Conclusión
En Colombia, el seguro de hogar sí puede cubrir las humedades dentro de casa cuando se deben a un daño accidental, como fugas o roturas de tuberías. No las cubre cuando provienen de condensación, desgaste o falta de mantenimiento.
Por eso, antes de enfrentar un daño real, lo más prudente es comparar seguros de hogar y verificar qué coberturas de daños por agua incluye cada póliza para evitar gastos inesperados.
Tabla de contenido
- ¿Cuándo cubre el seguro de hogar las humedades?
- ¿Qué daños por humedad sí paga realmente el seguro?
- ¿Qué humedades no cubre el seguro de hogar?
- ¿Cómo decide la aseguradora si paga o no la humedad?
- ¿Cuánto paga el seguro de hogar por una humedad?
- ¿Qué debe cubrir tu póliza para que pague una humedad?
- Conclusión